Si Cristo volviera…

Si Cristo volviera,… lo volverían a crucificar,… pero esta vez en la televisión.
Durante una temporada lo convertirían en un Superstar, en el mayor fenómeno de masas jamás visto, y luego, lo arrojarían a la basura como un clínex usado.
A la primera noticia de que un tal Jesús de Nazaret andaba por ahí resucitando muertos y convirtiendo el agua en vino, los productores de los más populares programas se darían bofetadas por  conseguirlo. Todos los presentadores querrían dar el pelotazo del milenio consiguiendo que multiplicase los panes y los peces en directo o que en su defecto, pronunciase de viva voz el sermón de la montaña.
Los endemoniados, los paralíticos, los leprosos irían de programa en programa contando su milagrosa curación…previo pago. Todos querrían escuchar a Lázaro, el amigo resucitado. Todos querrían escuchar a su madre, la mujer de la que se decía que seguía siendo virgen después del parto.
Convertirían su apasionante vida en un culebrón.
Los envidiosos inventarían una leyenda negra, dirían que cobraba por las entrevistas, que sus milagros eran un fraude, que se le había visto comer con publicanos, que tenía un lío con una prostituta, que andaba con maleantes y terroristas.
Aparecería un Judas que lo vendería y un Pedro que lo negaría tres veces y un Tomás que metería los dedos en su llaga después de muerto y un Pilatos que se lavaría las manos y un Barrabás, que sin ningún mérito, sería preferido a Él por la chusma que somos todos. Una chusma veleta que volvería a pedir a gritos que lo crucificaran.

Buenas Noches y Buena Suerte…a quien se la merezca.

Jesús Quintero

Todo es locura

Si te fijas bien, todo es locura…la política, la religión, el arte, la milicia, la justicia, incluso el amor es locura. La vida misma es locura. Todo es vanidad de vanidades, humo, ilusión, maya como lo llaman los Bedas. Todo es representación, como intuyó Schopenhauer. Todo es teatro, farsa, sueño como reconoció Calderón de la Barca.

Somos unos ilusos dentro de un espejismo, unos actores que nos hemos creído nuestro papel, unos soñadores que ignoramos que soñamos, unos locos que buscamos razones y sentido para lo que tal vez no tiene sentido no razón.

Loco es el político que sueña con dirigir los destinos de una nación; el religioso que habla con Dios y suele hablar en su nombre; el artista que sueña que crea; el militar que se toma en serio el juego macabro de la guerra; el juez que juzga y condena.

Todos estamos locos, la única diferencia es que hay locuras hermosas y locuras terribles; locuras creativas y locuras destructivas, locuras que trabajan para la clara locura de la vida y locuras que trabajan para la negra locura de la muerte.
Jesús Quintero

Analfabetos

Siempre ha habido analfabetos, pero la incultura y la ignorancia siempre se habían vivido como una vergüenza. Nunca como ahora, la gente había presumido de no haberse leído un puto libro en su jodida vida, de no importarle nada que pueda oler levemente a cultura o que exija una inteligencia mínimamente superior a la del primate.

Los analfabetos de hoy son los peores porque en la mayoría de los casos han tenido acceso a la educación, saben leer y escribir pero no ejercen. Cada día son más y cada día el mercado los cuida más y piensa más en ellos. La televisión cada vez se hace más a su medida. Las parrillas de los distintos canales compiten en ofrecer programas pensados para una gente que no lee, que no entiende, que pasa de la cultura, que quiere que la diviertan o que la distraigan aunque sea con los crímenes más brutales o con los más sucios trapos de portera. El mundo entero se está creando a la medida de esta nueva mayoría. Todo es superficial, frívolo, elemental, primario… para que ellos puedan entenderlo y digerirlo. Esos son socialmente la nueva clase dominante, aunque siempre será la clase dominada, precisamente por su analfabetismo y su incultura, la que impone su falta de gusto y sus morbosas reglas.

Y así nos va a los que no nos conformamos con tan poco, a los que aspiramos a un poco más de profundidad.
Jesús Quintero

No te conformes con ser mediocre

Alguien dijo que todos somos geniales hasta los siete u ocho años, pero que luego tratamos de parecernos a los otros.

Buscamos la mediocridad y casi siempre acabamos lográndola.

No te empeñes en ser mediocre si puedes ser genial.
Procura ser tu mismo.

No hagas lo que todos.
No digas lo que todos.
No pienses lo que todos.
No alimentes las mismas mentiras y la misma basura de todos.

No te conformes con ser un borrego mediocre si puedes ser alguien genial.

Jesús Quintero

Noches de Boda

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Joaquín Sabina

Con el tiempo

Con el tiempo…entiendes que los verdaderos amigos son contados y que el que lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado de amistades falsas.

Con el tiempo…aprendes que disculpar, cualquiera lo hace, pero perdonar eso es solo cosa de almas grandes.

Con el tiempo…comprendes que si has herido a un amigo duramente muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo…te darás cuenta que, aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos a quienes dejaste ir.

Con el tiempo…te darás cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo…comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen, ocasionará que al fin no sean como esperabas.

Con el tiempo…te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estás viviendo. Justo este instante. Pero, desafortunadamente, solo con el  tiempo, uno aprende.

Estoy y quiero vivir como si no tuviera nada que perder, como si cada día fuera el último, como si siempre estuviera a partir la nave que nunca ha de tornar.

Quiero besar como si cada beso fuera el último.

Quiero gozar como si cada gozo fuera el último. La última copa de vino, la última noche de amor, el último paseo por las calles de Sevilla, la última canción, las últimas palabras.

Cuando a uno le da igual perderlo todo, desaparecen los miedos, las cadenas, las ataduras, los compromisos, la timidez…el miedo.

Cuando uno está dispuesto a perderlo todo empieza a estar en condiciones de ganarlo todo. ¿Qué es todo?, el valor, la sinceridad, la autenticidad, la claridad, la libertad…el camino, la verdad y la vida…que decía mi tocayo.

Quiero vivir de acuerdo conmigo mismo, de eso es de lo que se trata, hermano.

Jesús Quintero

Nos hemos hecho mayores

Nos hemos hecho mayores…sin darnos cuenta, como si nos hubieramos acostado una noche y a la mañana siguiente al abrir los ojos hubieran pasado diez o quince años.
Nos hemos hecho mayores…corriendo delante de los grises, corriendo para no llegar tarde a una cita, a un concierto de rock, para no perder el autobús, para que no nos revolcara la última hora.
Nos hemos hecho mayores…pintando las paredes, soñando paraísos, construyendo esos castillos en el aire que llaman utopías.
Nos hemos hecho mayores…de golpe y porrazo. A golpes y a porrazos. Equivocándonos, descubriéndolo todo bajo una capa negra de oscurantismo y prohibiciones, desinfectando la palabra amor, descubriendo el amor, descubriendo el sabor de la libertad y el sabor de la vida.
Nos hemos hecho mayores jugando a ser diferentes, jugando a ser hippies, a ser bitnit, a ser revolucionarios, hablando de cambiar el mundo. Recorriendo los caminos con una mochila en la espalda, liando, liando algún canutillo, bebiendo como cosacos, apurando hasta la última copa la madrugada.
Nos hemos hecho mayores,…pues, viéndole el culo a Marlon Brando y a María Scheneider y el último Tango y hablando de política y creyéndonos promesas que al parecer solo eran promesas, ilusionándonos con sueños que al parecer solo eran sueños, fingiendo realidades que ahora se estrellan contra la dura realidad.
Nos hemos hecho mayores…y ahora, se nos exige que nos comportemos como mayores, que renunciemos a los viejos sueños, que enterremos las utopías, que pactemos con el diablo si es preciso, que aceptemos las cosas como son y han sido siempre…y no queremos cambiar.
Sin darnos cuenta, nos hemos pasado al enemigo.
Ahora, los jóvenes, los dueños de la vida y de las calles son los otros, los indignados.

Nos hemos hecho mayores… y yo al menos me pregunto si merecía la pena correr tanto para llegar a esto…¡A ver si me comprende!
Jesús Quintero